Ellos y el Sexo Débil[dramatización]Hace algún tiempo, cuando aún tenía imaginación, escribí un guión de lo que podría haber sido perfectamente el guión de una serie de televisión -o ésa era mi idea-. Aunque está mal que yo lo diga y no se lo haya enseñado a nadie, era un guión brillante, con frases llenas de humor inteligente que sólo aquellos con un título universitario serían capaces de entender. Aún recuerdo con mucho cariño algunas de ellas, fruto de muchas noches en vela sin poder dormir.[/dramatización] Las decía el protagonista, Aneto (sí, como el caldo):

Cariño, ¿te importa que me tire a la nueva secretaria?, es que está como un queso“, “No se dice mola, se dice mola mazo“, “mi profesora de sexo tántrico me ha dicho que tengo acumulada tanta energía que esa es la causa de mi trastorno”, “no sé si lo que veo es lo que veo, o lo que no veo”, “Un guardaespaldas, por cierto, con una polla más corta que la mía… y encima bajito“.

En el guión de mi serie, el destino unía a cinco hombres de diferentes edades, clases sociales y profesiones que intentan superar la traición de las mujeres a las que amaban. Para divertirse, pasan sus ratos de tiempo libre tomando carajillos en el bar de la esquina riéndose de lo estúpidas que son sus mujeres y de lo malas que son en el catre.

La idea que pretendía transmitir con la serie era clara: las mujeres son tontas y malas, por lo que nuestros héroes se unirán en una cruzada contra el sexo débil (las mujeres) que les llevará a lo más alto que un hombre puede desear.

Estoy seguro de que si una serie así hubiese llegado a ser emitida en la televisión, habría durado dos días en antena, pero no por lo mala que habría sido, sino por esas feministas que quieren pisotear al género masculino cada vez que tienen ocasión. Eso sí, si en toda la parrafada que escribí cambiamos mujeres por hombres, seguro que les encantaría.

Maldita discriminación positiva.

PDTA: Por si no os habéis dado cuenta, es la sinopsis de Ellas y el Sexo Débil, aquella serie que duró dos capítulos de lo mala que era y que tenía perlas como la siguiente, que se me pasó poner el otro día en el post sobre el plagio de las series españolas, en el que se hace una “curiosa” comparación entre la serie de “La Obregón” y Mujeres Desesperadas.

Manda cojones que Ana Obregón haya dicho textualmente que “Estuvo trabajando más de un año en un guión novedoso para la serie…” ¡Ja!