Imaginaos que estáis controlados por un ente sueprior que os obliga a hacer cosas que no queréis, que os controla y os manipula a vuestro antojo. Que pone objetos delante de puertas para que no podáis salir de casa y que incluso hace la más cruel de todas las crueldades: quitar la escalera de la piscina mientras os estáis bañando.

Si os habéis identificado con todo lo anterior es porque habéis sido unos cabrones jugando a Los Sims, al igual que yo o muchos de mis amigos. Aún recuerdo aquellas épocas en las que jugábamos a ver quién hacía el cementerio más grande, creando 12 clones idénticos y obligándolos a lanzar cohetes dentro de casa… con nefasto desenlace para ellos. O también cuando creábamos casas en espiral con un retrete en el centro y una nevera a la entrada.

Qué tiempos aquellos y qué recuerdos el vídeo de CollegeHumor que os he puesto arriba.

Vía | VidaExtra