Después de 8 años funcionando sin prácticamente dar ni un sólo problema, el segundo ordenador que tuve a lo largo de mi vida, un Pentium 3 a 1’1 GHz dejó de funcionar estas Navidades, por lo que en ese momento comenzó la odisea que supone ir tienda tras tienda comparando precios para ver cual se ajusta a tu presupuesto.

Me decanté por AppInformática tras echar un vistazo a su página web, ya que los precios se ajustaban a lo que buscaba. Así que “creé” el ordenador a través de su página web, lo imprimí y lo llevé a la franquicia más cercana, que en este caso era la de Oviedo (Buenavista), a que me confirmaran el presupuesto, que finalmente difirió un par de euros más o menos con el del que había impreso.

Tras mirar en otros sitios cercanos, finalmente volví a la tienda el martes siguiente, martes y 13, para confirmar el pedido, y entonces comenzaron a suceder cosas que echando la vista atrás no me parecen apropiadas. El trato con el cliente no me pareció correcto, tanto por el tono de algunas frases o incluso por el escaso interés mostrado, pero no me voy a centrar en esto, ya que puede ser algo muy subjetivo dependiendo de la persona y puede que a otro no le hubiera parecido incorrecto, pero, como digo, a mí sí me lo apreció.

eurosLas fianzas son algo bastante común cuando se hace la reserva de algo con un determinado valor, para que, en caso de arrepentirnos por alguna razón, el gasto de la tienda sea menor al adquirir unas existencias que serían difíciles de vender a otro cliente. Los porcentajes pueden variar bastante, por ejemplo, cuando fui a México, tuvimos que pagar el 10% del importe del viaje(si mal no recuerdo). Pues bien, no es lo mismo un 10% (que es un porcentaje aceptable) que el 50% que tuve que pagar como fianza por el ordenador en App Oviedo… El 50% de un ordenador, como sabréis, no es calderilla, y pagar un porcentaje tan alto no es simplemente un seguro para la tienda, también te imposibilita totalmente el arrepentirte de tu compra, ya que no es lo mismo perder 30 euros que perder 300. Yo pequé de inocencia y pagué lo que me pidieron (incluso un poco más, para no tener que calcular la mitad exacta), pero no recomiendo a nadie pagar un porcentaje tan alto como fianza.

Una vez pagado, le pregunté al dependiente para cuando tendría el ordenador, y me contestó que para este mismo jueves (-”Dos días”.- pensé. -”No está nada mal”). Llegó el jueves por la tarde y decidí llamar a la tienda para preguntar si ya tenían las piezas del ordenador (porque el ordenador lo iba a montar yo), y el mismo dependiente que me atendió dos días antes, me dijo que había sufrido un retraso y que llegaría mañana, que él me llamaba.

icalPasó el viernes, el sábado y el domingo, y yo seguía sin tener ninguna noticia del ordenador, por lo que el lunes volví a llamar a la tienda para preguntar y la respuesta fue que “estaba llegando” y que él llamaba. Aquí volví a cometer un fallo: le debía haber preguntado a dónde estaba llegando, ya que luego no recibí llamada alguna. Al día siguiente, el martes (hacía una semana del pedido), volví a llamar y la respuesta fue distinta, pues me dijo que “estaba esperando 4 bultos”. Yo seguía con esperanzas de que me llamaría de un momento a otro.

Y después de muchas largas, llegó el miércoles, y con él, como no podría ser de otra forma, otra larga más. Esta vez, lo que me dijo fue que SEUR estaba descargando ahora mismo y que, como siempre, me llamaba luego. -¡Bien! ¡Por fin ha llegado!.- pensé. Pero luego no recibí ninguna llamada.

Llegados a este punto mi malestar era evidente. Había dejado una cantidad alta de dinero como fianza y encima no paraban de darme largas. Me sentía engañado porque me daba la impresión de que las excusas que me ponían, día a día se iban tornando en lo que presumiblemente eran mentiras, y, tras haber pagado una importante “fianza”, creo que era normal que mi desconfianza hacia esta tienda fuese cada vez mayor. Además, buscando los horarios de apertura de la tienda en Google, encontré un par de críticas en Ciao (ésta y ésta otra) con su respectiva respuesta y este blog que no hicieron más que aumentar mi desconfianza, ya que, por lo visto, una de estas críticas estuvo publicada en el foro de mi escuela (Escuela Univ. de Ing. Tec. Informática) hasta que lo borraron por alguna razón.

ordenadoresY llegó el jueves, día que, tras llamar un par de veces sin que me cogieran el teléfono, a las 3 y media de la tarde recibí una llamada de la tienda (esta vez la que hablaba era una chica) para decirme que estaban teniendo retrasos debido a la época “post-navideña” y que para mediados de la semana siguiente llegaría, aunque también me dio la opción de devolverme el dinero, y santas pascuas. Lo pensé, y le dije que me devolviese el dinero, que me pasaría a las 5 a recogerlo, pero me contestó que en ese momento no lo tenían y que me pasase al día siguiente.

Al día siguiente fui a recoger el dinero con un compañero de clase, esperando no tener ningún problema más, y, por suerte, no lo tuve. Llegué, el dependiente me dio el dinero, le entregué la factura y asunto solucionado.

En definitiva, no me ha gustado nada el funcionamiento de App Oviedo. Si vas a una tienda pequeña, suele ser, generalmente, porque te ofrecen un trato personalizado mejor que el de las grandes superficies y que miran más por sus clientes (a pesar de que en esta caso sea una franquicia, la tienda sigue teniendo dueño). Es muy probable que si me hubieran dicho que estaban sufriendo retrasos en sus pedidos desde el primer día, y no me hubieran dado largas día tras día, finalmente habría comprado el ordenador allí, a pesar de la excesiva fianza (que no volvería a pagar ni loco), pero no me gusta sentirme engañado.