Durante los meses previos al comienzo de mi viaje a los Estados Unidos, muchos de mis amigos no cesaron de repetirme cómo de diferente era la vida nocturna respecto a lo que estamos acostumbrados en España. Decían, literalmente, que fuera de nuestro país no hay cultura de bares. Pues bien, tras casi dos meses por estos lares sólo puedo decir una cosa: ¡los cojones!
La cultura de bares existe en todo el mundo, a todos los jóvenes nos gusta salir de noche y despejar de una semana de duro trabajo, todos los universitarios nos vamos de parranda, es estúpido negarlo. En todos los países hay cultura de bares y en lo único que cabe dudar es en si las diferencias son demasiado radicales y, por eso, escribo este post.
Beer!
Mientras que en España los jóvenes (y jovenas, no se nos vaya a enfadar la ministra) beben calimocho a borbotones, la bebida por excelencia en EEUU es, sin duda, la cerveza. Y como adicto cervecero que soy, eso me encanta.
Si bien es difícil encontrar cerveza de importación (a.k.a. Europea) con un precio razonable más allá de Heineken, la variedad de marcas fabricadas en Norteamérica es demencial. Podemos encontrar desde cervezas de trigo con un toque dulce de naranja (Blue Moon) hasta cervezas light (verdaderamente populares), para compensar el exceso de bacon en los aperitivos de los bares.
Por supuesto, si no os gustan las cervezas americanas, podéis encontrar cualquier cerveza mexicana que os propongáis, destacando la rubia “Corona” y la maravillosa “Dos Equis”.
Además, como ya comenté en el primer post que escribí, los precios cerveciles son endiabladamente competitivos, encontrando marcas desde 1,50$ y pudiendo aprovecharse de las ofertas durante la Hora Feliz, en la que por 4$ nos podemos hacer con una jarra de 2 litros.
Continuar Leyendo »


