Que levanten la mano aquellos de vosotros que no han sufrido en sus propias carnes la frase más odiada y temida por los hombres desde el principio de los tiempos. Sí, me refiero a esa frase que vuestras novias (extiéndase este término a todas las relaciones posibles con especímenes del género femenino) os dicen todos los meses cuando vosotros estáis alegres y decidís que ha llegado el momento de disminuir cierta inflamación.
Sí, como habréis …


muchas gracias a ambos ya tengo 24 gigas :P...