Tito MC

El posible futuro de tus hijos, el moda foca, el que te parte la boca.

Estos días se está debatiendo en la España profunda (esa España que nos quieren hacer ver las televisiones) una propuesta del PP para acortar la enseñanza obligatoria un año, hasta tercero de la ESO y ampliar un año más el bachillerato.

Con esta medida, según dicen, pretende que los alumnos que no quieran estudiar, entren antes al mercado laboral y que los que sí quieran sigan básicamente como hasta ahora. ¿Es bueno? ¿Es malo? Pues ahí va mi opinión basada en la experiencia de haber estado algunos años en el instituto.

En primer lugar, creo que habría que diferenciar la ESO en dos etapas. La primera estapa serían 1º y 2º, cursos que se podrían definir como “novedosos” porque los críos llegan del colegio asustados y con la ilusión de empezar una etapa nueva en la vida.

La segunda etapa serían 3º y 4º de la ESO, dos cursos en los que algunos de los chavales del párrafo anterior, que pensaban que iban a seguir viviendo de la sopa boba y de hacer el vago, se frustran porque ellos querían hacer las cosas de gratis: sin trabajar, sin estudiar y sin esforzarse. Así que dejan de estudiar y comienzan el protocolo para convertirse en los guays del instituto (fumar porros, comprarse una moto y fardar a la entrada del instituto, ser los graciosos de clase…). Gracias a la magnífica educación en este país, estos críos pueden suspender tropecientas asignaturas y pasar de curso, por lo que los que de verdad quieren estudiar los tendrán que aguantar hasta que acaben la ESO (esto es, varias promociones de alumnos), hasta que lo dejen, o hasta que decidan meterlos en ese curso (o lo que sea) llamado “diversificación”.

Educación para la Ciudadanía

Educación para la Ciudadanía

Señores, eso que se dice de que con 15 años un crío no sabe a lo que se va a dedicar es verdad, pero lo que sí sabe es si se va a dedicar a algo o si va a estar tirado todo el día en un prao tocándose el pirindolo.

Eso de que adelantando un año la finalización de la enseñanza obligatoria se estará clasificando a los estudiantes entre tontos y listos es demagogia, y en todo caso sería una clasificación entre alumnos motivados y no motivados que permitiría a los motivados mejorar la calidad de su educación. Además, cualquier alumno “inicialmente desmotivado” podría finalizar sus estudios cuando quisiera, por lo que tal diferenciación sería puramente anecdótica y en todo caso temporal.

Así que sí, yo estaría de acuerdo en que se llevase a cabo este cambio en el sistema educativo español y creo que mejoraría un poco la actual situación. Pero no nos engañemos, este cambio debería venir junto con otros, por ejemplo el de dotar a los profesores de una mayor autoridad dentro de las aulas, una mayor exigencia en la promoción de curso y una concienciación de los padres.

Porque de nada sirve facilitar las cosas a los estudiantes para que todos consigan una educación de mentira, un papel mojado que las empresas menospreciarán y desecharán porque sabrán perfectamente lo que se esconde detrás de él. Nada.