
En los últimos días se ha hablado mucho de que la SGAE cobra por el Himno de Andalucía a pesar de ser una canción que su autor, Blas Infante, haya cedido de forma altruista al pueblo andaluz.
Menos repercusión ha tenido, sin embargo, que la SGAE también esté cobrando por la difusión del Asturias Patria Querida, el Himno de Asturias, como el otro día apuntaba el diario La Voz De Asturias. Esto es, que cada vez que suena esta canción, el dinero recaudado va a parar a las arcas de la SGAE por las 30 versiones distintas que hay registradas de la misma… pero no va nada a la familia de Ignacio Piñeiro, creador del original allá a principios del siglo XX.
Me parece una auténtica burrada que se cobre por un himno oficial, pero en caso de hacerlo, creo que debería ser la familia del autor la beneficiada, y no los que hacen las versiones derivadas “cambiando un acorde”.
Voy a hacer yo una versión también, con una “U” de más al principio (AstuuUurias…) para que también me paguen a mí, lo llamaré el Asturias Patria Querida de la Vaca Lechera.


Esta gente tiene un morro que se lo pisa… Cobrar dinero por una canción que NO te pertenece. Cómo se puede ser tan sucio?? Dan ganas de vomitarles encima…
Veamos… ¿No es piratería lo que hacen? Entonces, deberían denunciarse y multarse…
Esta semana he escuchado en la radio una conversación con el responsable de los servicios jurídicos de la sgae y el tío daba pena. Sólo argumentaba que tanto el himno, como todo su repertorio tienen autores y que tienen que comer como todo el mundo (demagogia barata). Entonces le ponen a la portavoz del parlamento andaluz que le dice que ellos tienen cedidos los derechos del himno de Andalucía desde hace 10 años, por parte de los herederos de Blas Infante y el otro le contesta que no saben nada, que no tienen constancia y que seguirán cobrando. Menuda cara.
Esto me suena a cuando te quieres dar de baja de una linea móvil y te siguen mandando facturas.
La verdad es que la SGAE esta llegando a un punto en el que no distingue entre amigos y enemigos. No distingue nada y simplemente intenta cobrar lo maximo posible. Y eso les trae problemas, puesto que al final, creeran que tienen la influencia de putear incluso a quienes los apoyan. Y claro, se undiran ellos solos.
Un ejemplo mas, a mi madre, ni le va ni le viene esto de la SGAE, pero resulta que ella trabaja en un colegio y los han denunciado por las canciones que cantaron los chiquillos de parvulario en la fiesta de fin de curso… evidentemente, a mi madre (y a muchos profesores) antes les daba igual los lios que tuviera la SGAE, sin embargo ahora les tiene tirria.
Pues así, así, al final se ganan tantos enemigos que no va a quedar nadie ni neutral, ni de su bando…
Que gentuza madre mía. ¿No se dan cuenta que a este paso van a terminar siendo linchados por la población? Si yo trabajase en la SGAE no lo diría muy alto la verdad…
Pues nada oye. Que se dediquen a ir de chigre en chigre a cobrar el “impuesto revolucionario” a todo el borracho que la cante. No se van a llevar ostias ni nada.
Non tienen güevos a cobrar como tien que ser: PILLOTE CANTANDO… PUES PAPEL EN MANO Y…. ¡¡A PAGAR!! que tenemos que seguir viviendo po’l morro.
¡¡Cuantes hosties diban llevar estos “Hijos Pobres”