El diseño anterior me lo cargué día que decidí darle un toque que me recordaba a una galleta María (sí, llamadme raro, pero cada vez que lo veía me entraba el hambre), por las cosas de no guardar copias de seguridad de las imágenes (entiéndase cabecera) antes de modificarlas.

Así que he decidido mandarlo todo al carajo y empezar desde cero con otro theme nuevo, con el que la cabecera del blog vuelve a ser blanca como en sus mejores tiempos y también bastante simple.

Espero que os guste, porque a mi, desde luego, sí.