pequeña-san-timoteoDesde hace dos años, en la Cofradía de San Timoteo de Luarca fuman un nuevo tipo de hierba, y es que es la única explicación que le encuentro a que lleven dos años eligiendo unos de los carteles más feos de todos los presentados a concurso. ¿Y qué es lo que consiguen con ello? Dos cosas. La primera es desprestigiar el concurso y las fiestas, y la segunda faltar al respeto al resto de participantes que han invertido una buena cantidad de tiempo dibujando sus propios carteles.

Aclaración para los que no saben del tema: Todos los años en mi pueblo se realiza un concurso para elegir el cartel que representará a las fiestas de la localidad.

El año pasado ya ocurrió lo mismo con el cartel que era una “T” hecha con el Photoshop sobrepuesta con sombreado en un mantel, pero este año el resultado es si cabe más cutre, ya que… ¿Para qué usar Photoshop pudiendo utilizar el Paint? El resultado es el de la imagen de al lado, algo que podría haber hecho un niño de 5 años o un yonki puesto hasta las cejas de LSD. Un pingüino y dos balones de playa.

Pero es lo de siempre, y todo viene condicionado por la naturaleza humana, tendemos a ver el arte allá donde nadie más lo ve para que los demás nos tachen de visionarios y se maravillen por el magnífico gusto del que gozamos. En caso de que nos confundamos (adrede o sin querer, supongo que tampoco tendrá que ver que en el concurso no se utilicen seudónimos, o sí, no lo sé) siempre podremos echarle la culpa a otro o todas negar las acusaciones. O simplemente pasar, porque total ¿A quién le importa que más de 100 personas en Facebook hayan dicho que es un horror? Al (A los) que lo eligió (eligieron) desde luego que no.

Tenéis el cartel en alta resolución aquí. (Para que apreciéis las maravillosas líneas aserradas)