Leía ayer en Bitelia una curiosa iniciativa que han tenido los grupos de usuarios de Linux de Asturias en Sietes, pueblo elegido por Microsoft para la presentación de Windows 7. Como sabréis, y si no os lo digo yo, Microsoft eligió a este pueblo asturiano de apenas 40 habitantes por su nombre para la campaña de publicidad de Windows 7, para desgracia de muchos grupos pro-software libre.
¿Microsoft anunciando Windows en Asturias? ¡Sacrilegio! Como decía al prinicipio, ha llegado el “contraataque” de los linuxeros en forma de página web: “SIETES, un pueblo de linuxeros” y de la manera que mejor saben acercarse al usuario medio, que es realizando la tarea más cotidiana de todo usuario con un sistema operativo Linux: instalar y reinstalar. Y es que sí, ¿qué queréis que os diga? Si de la mejor manera que se puede vender Linux es haciendo una “Install Party” (O fiesta de instalación, para los no angloparlantes) creo que entenderéis las comillas que le he puesto a la palabra “contraataque” al principio del párrafo.
Como dicen en Bitelia, vistas las fotos al menos se puede decir que se lo pasaron bien… los cuatro amigos que siempre se apuntan a estas cosas, claro, del pueblo ni dios. Me parece que hay maneras y maneras de fomentar el uso de Linux, pero ir a un pueblo en el que la media de edad debe ser de 70 años a enseñarles a instalar GNU/Linux no me parece la más apropiada y menos aún con la excusa de darles a conocer otras opciones alternativas a Windows 7…
Que conste que yo estoy de acuerdo con toda la filosofía del software libre y he ido a conferencias en las que hablaban los creadores de aplicaciones libres que han conseguido mover mucho dinero, incluso he realizado proyectos que sin software libre no habrían sido posibles, pero una “Install Party”, joder…



Hace unos días, se anunció un 
